Ingredientes:

  • 3 cebollas grandes, cortadas en juliana fina (aproximadamente 750g / 1.6 lbs)
  • 2 cucharadas de aceite de oliva virgen extra (30 ml / 1 fl oz)
  • 1 cucharada de mantequilla sin sal (15 g / 0.5 oz)
  • 1 cucharadita de azúcar moreno (5 g / 0.18 oz)
  • 1/2 cucharadita de sal (2.5 g / 0.09 oz)
  • 1/4 cucharadita de pimienta negra recién molida (1.25 g / 0.04 oz)
  • Opcional: Un chorrito de vinagre balsámico (5 ml / 0.17 fl oz)
  • 1 kg de patatas (aproximadamente 2.2 lbs), tipo Monalisa o Kennebec, peladas y cortadas en rodajas finas
  • Abundante aceite de oliva virgen extra (cantidad necesaria para freír las patatas)
  • 6 huevos grandes (tamaño L), a temperatura ambiente
  • Sal al gusto (aproximadamente 1 cucharadita)
  • Pimienta negra al gusto (aproximadamente 1/2 cucharadita)

Instrucciones:

  1. Calentar el aceite de oliva y la mantequilla en una sartén grande a fuego medio-bajo. Añadir la cebolla en juliana, el azúcar moreno, la sal y la pimienta. Cocinar a fuego muy lento, removiendo ocasionalmente, durante al menos 30-40 minutos, o hasta que la cebolla esté dorada y muy suave. Opcional: Añadir un chorrito de vinagre balsámico al final para realzar el sabor. Reservar.
  2. Calentar abundante aceite de oliva en una olla o sartén grande a fuego medio. La cantidad de aceite debe ser suficiente para cubrir las patatas. Freír las patatas en rodajas a fuego medio-bajo hasta que estén tiernas pero no doradas (deben quedar confitadas, no crujientes). Retirar las patatas con una espumadera y escurrir el exceso de aceite sobre papel absorbente.
  3. En un bol grande, batir los huevos con sal y pimienta. Añadir las patatas fritas y la cebolla caramelizada a los huevos batidos. Mezclar suavemente para combinar. Dejar reposar durante unos 10 minutos para que las patatas absorban el sabor del huevo.
  4. Calentar una cucharada de aceite de oliva en la sartén antiadherente a fuego medio. Verter la mezcla de huevo, patata y cebolla en la sartén. Cocinar a fuego medio-bajo durante unos 5-7 minutos, o hasta que la tortilla esté cuajada por la base y los bordes.
  5. Colocar un plato llano grande sobre la sartén. Con cuidado, sujetar el plato y la sartén firmemente y voltear la tortilla. Deslizar la tortilla de nuevo a la sartén.
  6. Cocinar la tortilla por el otro lado durante otros 3-5 minutos, o hasta que esté cuajada a su gusto (más jugosa o más seca).
  7. Retirar la tortilla de la sartén y servir caliente, tibia o fría.