Ingredientes:

  • 1 lata (397g) de leche condensada azucarada
  • 1 paquete (180g) de galletas María
  • 125 ml de zumo de naranja fresco
  • Ralladura de 1 naranja grande

Instrucciones:

  1. Si no usas un molde desmontable, forra tu recipiente con papel de hornear, dejando un borde que sobresalga para facilitar la extracción.
  2. Vierte el zumo de naranja en un plato hondo. Sumerge rápidamente cada galleta María en el zumo, cubriendo ambos lados. ¡Sé rápido! No queremos galletas empapadas.
  3. En tu molde preparado, coloca una capa de galletas remojadas para cubrir completamente el fondo. Es posible que debas romper algunas galletas para que encajen.
  4. En un bol mediano, combina la leche condensada azucarada y la ralladura de naranja. Bate hasta que quede suave y bien combinado.
  5. Extiende una capa de la mezcla de leche condensada uniformemente sobre la capa de galletas.
  6. Repite los pasos 2-5 hasta que se utilicen todas las galletas y la mezcla de leche condensada, terminando con una capa de la mezcla de leche condensada azucarada en la parte superior.
  7. Cubre el molde con papel film y refrigera durante al menos 4 horas, o preferiblemente durante la noche, para permitir que las galletas se ablanden y los sabores se mezclen.
  8. Retira la torta del molde (si usas papel de hornear, usa el borde que sobresale para levantarla). Corta en porciones y sirve fría.