Ingredientes:
- 1 lata (397g) de leche condensada azucarada
- 1 paquete (180g) de galletas María
- 125 ml de zumo de naranja fresco
- Ralladura de 1 naranja grande
Instrucciones:
- Si no usas un molde desmontable, forra tu recipiente con papel de hornear, dejando un borde que sobresalga para facilitar la extracción.
- Vierte el zumo de naranja en un plato hondo. Sumerge rápidamente cada galleta María en el zumo, cubriendo ambos lados. ¡Sé rápido! No queremos galletas empapadas.
- En tu molde preparado, coloca una capa de galletas remojadas para cubrir completamente el fondo. Es posible que debas romper algunas galletas para que encajen.
- En un bol mediano, combina la leche condensada azucarada y la ralladura de naranja. Bate hasta que quede suave y bien combinado.
- Extiende una capa de la mezcla de leche condensada uniformemente sobre la capa de galletas.
- Repite los pasos 2-5 hasta que se utilicen todas las galletas y la mezcla de leche condensada, terminando con una capa de la mezcla de leche condensada azucarada en la parte superior.
- Cubre el molde con papel film y refrigera durante al menos 4 horas, o preferiblemente durante la noche, para permitir que las galletas se ablanden y los sabores se mezclen.
- Retira la torta del molde (si usas papel de hornear, usa el borde que sobresale para levantarla). Corta en porciones y sirve fría.