Ingredientes:
- 2 tazas (250g) de harina todo uso
- ¾ taza (75g) de cacao en polvo sin endulzar, de buena calidad
- 1 ½ cucharaditas de bicarbonato de sodio
- 1 ½ cucharaditas de polvo para hornear
- 1 cucharadita de sal
- 2 tazas (400g) de azúcar granulada
- 1 taza (240ml) de buttermilk (suero de leche)
- ½ taza (120ml) de aceite vegetal neutro (e.g., canola, girasol)
- 2 huevos grandes
- 2 cucharaditas de extracto de vainilla
- 1 taza (240ml) de café caliente recién hecho (o agua caliente)
- 8 onzas (225g) de chocolate amargo, picado (60-70% cacao)
- 1 taza (240ml) de crema para batir (30-35% grasa)
- 2 cucharadas (30g) de mantequilla sin sal, a temperatura ambiente
- 1 cucharadita de miel o jarabe de maíz (opcional, para brillo)
Instrucciones:
- Precalentar el horno a 175°C (350°F). Engrasar y enharinar los moldes, colocando un círculo de papel pergamino en el fondo.
- En un bowl, combinar la harina, el cacao, el bicarbonato, el polvo para hornear y la sal. Mezclar bien.
- En otro bowl, batir el azúcar, el buttermilk, el aceite, los huevos y la vainilla hasta obtener una mezcla homogénea.
- Agregar los ingredientes secos a los húmedos en dos partes, batiendo a baja velocidad hasta que se combinen.
- Incorporar el café caliente lentamente, batiendo hasta obtener una masa líquida y homogénea.
- Dividir la masa uniformemente entre los moldes preparados. Hornear durante 30-35 minutos, o hasta que un palillo insertado en el centro salga limpio.
- Dejar enfriar los moldes sobre una rejilla durante 10 minutos. Luego, invertir las tortas sobre la rejilla y dejar enfriar completamente.
- Picar el chocolate y colocarlo en un bowl resistente al calor.
- Calentar la crema en una cacerola pequeña hasta que esté a punto de hervir.
- Verter la crema caliente sobre el chocolate picado. Dejar reposar durante 1 minuto.
- Batir suavemente hasta obtener una mezcla lisa y brillante. Añadir la mantequilla y la miel (si se usa) y mezclar hasta que se derritan y se incorporen. Dejar enfriar a temperatura ambiente durante 30 minutos, o hasta que tenga la consistencia deseada.
- Nivelar las tortas si es necesario. Colocar una torta sobre un plato de servir. Cubrir con una capa generosa de ganache. Colocar la segunda torta encima y cubrir con el resto del ganache, extendiéndolo uniformemente.
- Cortar y servir la torta. ¡Disfrutar cada mordisco!