Ingredientes:
- gramos de queso crema (tipo Philadelphia), ablandado a temperatura ambiente
- gramos de azúcar granulada
- huevos grandes (L), a temperatura ambiente
- ml de nata líquida (crema de leche, mínimo 35% de grasa)
- gramos de harina de trigo todo uso, tamizada
- ml de extracto de vainilla pura
- Papel de horno (vegetal) suficiente para forrar un molde de 23 cm
Instrucciones:
- Precalentar el horno a 200°C - 220°C (400°F - 425°F). Preparar un molde desmontable de 23 cm forrando el fondo y los lados con papel de horno, dejando que sobresalga considerablemente.
- En un bol grande, batir el queso crema ablandado y el azúcar hasta obtener una mezcla completamente suave y sin grumos. Es fundamental no batir en exceso para evitar incorporar demasiado aire.
- Añadir los huevos uno a uno, batiendo solo hasta que cada huevo se integre completamente antes de añadir el siguiente.
- Incorporar la nata líquida y la vainilla. Batir brevemente. Tamizar la harina directamente sobre la mezcla y remover suavemente con una espátula de goma hasta que todos los ingredientes estén justo combinados.
- Verter la mezcla en el molde preparado y hornear inmediatamente en la rejilla central o inferior del horno durante 45 a 55 minutos.
- La tarta estará lista cuando el exterior esté bien tostado (casi quemado) y el centro tiemble como gelatina al mover suavemente el molde. El centro no debe estar completamente cuajado.
- Retirar del horno y dejar enfriar completamente a temperatura ambiente (aproximadamente 1-2 horas). El centro se hundirá durante este proceso.
- Refrigerar por un mínimo de 6 horas, o preferiblemente toda la noche, antes de desmoldar y servir.