Ingredientes:

  • 1 ½ tazas (150g) Galletas tipo María
  • 6 cucharadas (85g) Mantequilla sin sal, derretida
  • Pizca de sal
  • 2 tazas (475ml) Crema para batir, fría
  • 1 taza (225g) Queso crema, suavizado
  • ¾ taza (150g) Azúcar granulada
  • 1 cucharadita Extracto de vainilla
  • ½ cucharadita Canela molida
  • ¼ cucharadita Nuez moscada molida
  • ½ taza (120ml) Leche, tibia
  • 2 sobres (7g cada uno) Gelatina sin sabor en polvo
  • 2 cucharadas Azúcar granulada (opcional para la cobertura)
  • 1 cucharadita Canela molida (opcional para la cobertura)

Instrucciones:

  1. Tritura las galletas María hasta obtener migas finas. Mezcla las migas con la mantequilla derretida y la sal. Presiona la mezcla firmemente en el fondo de un molde desmontable de 23 cm para crear una base uniforme. Refrigera mientras preparas el relleno.
  2. En un recipiente pequeño, bate la gelatina en polvo con la leche tibia. Deja reposar durante 5-10 minutos para que se hidrate.
  3. En un recipiente grande, bate la crema para batir hasta que se formen picos firmes. Ten cuidado de no batir demasiado.
  4. En otro recipiente, bate el queso crema suavizado y el azúcar hasta que estén suaves y cremosos. Agrega el extracto de vainilla, la canela y la nuez moscada, y mezcla para combinar.
  5. Derrite suavemente la gelatina hidratada en el microondas o a fuego lento hasta que se disuelva por completo. Deja enfriar ligeramente. Vierte lentamente la mezcla de gelatina enfriada en la mezcla de queso crema, mezclando a baja velocidad hasta que se combinen.
  6. Incorpora suavemente la mezcla de queso crema a la crema batida en dos adiciones, teniendo cuidado de no desinflar la crema.
  7. Vierte el relleno de tarta de queso sobre la base de galletas preparada. Alisa la parte superior con una espátula. Cubre y refrigera durante al menos 4 horas, o preferiblemente durante la noche, para que la tarta de queso se asiente por completo.
  8. En un recipiente pequeño, mezcla el azúcar granulada y la canela molida (opcional).
  9. Antes de servir, libera con cuidado la tarta de queso del molde desmontable. Espolvorea con azúcar de canela, si lo deseas. Corta en porciones y sirve fría. ¡Disfruta de esta deliciosa tarta sin horno!