Ingredientes:

  • 1 1/2 tazas (190 g) de harina de trigo común (todo uso)
  • 1/2 taza (115 g) de mantequilla sin sal, muy fría y cortada en cubos
  • 1/4 taza (60 ml) de agua helada
  • 1/4 cucharadita de sal
  • 2 cucharadas de azúcar glas (azúcar pulverizada)
  • 2 tazas (475 ml) de leche entera
  • 1/2 taza (100 g) de azúcar granulada
  • 4 yemas de huevo grandes
  • 1/4 taza (30 g) de maicena (fécula de maíz)
  • 1 cucharadita de extracto de vainilla
  • Una pizca de sal
  • 2 cucharadas de mantequilla sin sal
  • 500 g de fresas frescas, lavadas, secas y cortadas
  • 1/4 taza de mermelada de fresa o albaricoque
  • 2 cucharadas de agua

Instrucciones:

  1. Mezcla la harina, la sal y el azúcar para la masa quebrada.
  2. Incorpora la mantequilla fría hasta obtener migas gruesas.
  3. Añade el agua helada poco a poco, mezclando hasta formar una masa. Refrigera por 30 minutos.
  4. Extiende la masa y colócala en el molde. Pincha la base con un tenedor.
  5. Cubre con papel de hornear y pesas. Hornea a ciegas a 180°C (350°F) por 15 minutos.
  6. Retira las pesas y hornea por 10-15 minutos más, hasta que esté dorada. Deja enfriar.
  7. Calienta la leche para la crema pastelera.
  8. Bate las yemas con el azúcar y la maicena.
  9. Vierte la leche caliente sobre las yemas, batiendo constantemente.
  10. Cocina a fuego medio, revolviendo hasta que espese. Añade vainilla y mantequilla. Enfría.
  11. Extiende la crema pastelera sobre la base de la tarta.
  12. Coloca las fresas cortadas sobre la crema.
  13. Calienta la mermelada con agua. Pincela las fresas para dar brillo.
  14. Refrigera la tarta por al menos 30 minutos antes de servir.