Ingredientes:

  • 4 claras de huevo grandes (120 ml) a temperatura ambiente
  • ¼ cucharadita de cremor tártaro (1.25 ml)
  • ½ taza de azúcar granulada (100 g)
  • ¼ cucharadita de extracto de vainilla (1.25 ml) (opcional)
  • Pizca de sal (1/8 cucharadita)
  • ½ cucharadita de ralladura de limón (opcional)
  • 1 cucharada de fruta liofilizada en polvo (opcional)

Instrucciones:

  1. Prepare las claras de huevo: Asegúrese de que las claras estén a temperatura ambiente y sin rastro de yema. Colóquelas en un tazón limpio y sin grasa.
  2. Comience a batir: Bata las claras con una batidora (de pie o de mano) a velocidad media hasta que estén espumosas. Agregue el cremor tártaro y la sal.
  3. Logre el punto de nieve: Agregue gradualmente el azúcar, una cucharada a la vez, mientras continúa batiendo a velocidad media-alta. Bata hasta que se formen picos brillantes y firmes.
  4. Añada sabor (opcional): Incorpore suavemente el extracto de vainilla, la ralladura de limón o la fruta liofilizada en polvo, si lo usa. Tenga cuidado de no desinflar el merengue.
  5. Coloque con manga pastelera o cuchara sobre las bandejas para hornear: Transfiera el merengue a una manga pastelera con una punta redonda (o use una cuchara). Coloque pequeños besos en bandejas para hornear forradas con papel pergamino, dejando espacio entre cada uno.
  6. Hornee a fuego lento: Hornee en un horno precalentado a 93°C (200°F) durante 1-2 horas, o hasta que los merengues estén secos y crujientes. El tiempo de horneado variará según el tamaño de los merengues. Deben poder levantarse fácilmente del papel pergamino.
  7. Enfríe por completo: Apague el horno y deje que los merengues se enfríen por completo dentro del horno con la puerta ligeramente entreabierta. Esto evita que se agrieten.
  8. Almacene: Guarde en un recipiente hermético a temperatura ambiente hasta por una semana.