Ingredientes:
- 2 filetes de salmón (170g cada uno), con o sin piel
- 1 cucharada de aceite de oliva (15 ml)
- Sal y pimienta negra recién molida al gusto
- 2 cucharadas de aceite de oliva (30 ml)
- 2 dientes de ajo, picados
- 1 cucharadita de pimentón ahumado (de La Vera), dulce o picante según preferencia
- ¼ cucharadita de orégano seco
- ¼ taza de vino blanco seco (60 ml), como Albariño o Sauvignon Blanc. También sirve caldo vegetal.
- 2 cucharadas de caldo de pollo o pescado (30 ml)
- 1 cucharada de zumo de limón (15 ml)
- 1 cucharada de perejil fresco picado, para adornar
Instrucciones:
- Prepara el salmón: Seca los filetes de salmón con papel de cocina. Sazona generosamente con sal y pimienta.
- Haz la salsa de pimentón: En un tazón pequeño, mezcla el aceite de oliva, el ajo picado, el pimentón ahumado y el orégano. Reserva.
- Sella el salmón: Calienta 1 cucharada de aceite de oliva en una sartén grande a fuego medio-alto. Si usas salmón con piel, coloca los filetes con la piel hacia abajo en la sartén caliente. Sella durante 4-5 minutos hasta que la piel esté crujiente y dorada. Si usas salmón sin piel, sella durante 3-4 minutos por cada lado.
- Añade la salsa: Da la vuelta a los filetes de salmón. Vierte la salsa de pimentón en la sartén alrededor del salmón.
- Desglasa la sartén: Añade el vino blanco (o caldo) a la sartén, raspando cualquier trozo dorado del fondo (¡aquí es donde vive todo el sabor!).
- Cocina a fuego lento y termina: Reduce el fuego a medio-bajo. Cocina a fuego lento durante 3-4 minutos, o hasta que el salmón esté cocido y se desmenuce fácilmente con un tenedor. La temperatura interna debe alcanzar los 63°C (145°F).
- Sirve: Retira el salmón de la sartén y colócalo en platos para servir. Vierte la salsa de pimentón sobre el salmón. Adorna con perejil fresco y un chorrito de zumo de limón. ¡Buen provecho!