Ingredientes:

  • 1 barra de pan duro de 300 gramos
  • 1 litro de leche entera
  • 100 gramos de azúcar blanca
  • 1 rama de canela
  • 1 piel de limón
  • 3 huevos grandes (L)
  • 500 ml de aceite de oliva virgen extra para freír
  • 1 pizca de sal
  • 100 gramos de miel de flores
  • 2 cucharadas de agua

Instrucciones:

  1. Corta la barra de 300g en rebanadas de unos 2 centímetros de grosor. Calienta el litro de leche con los 100g de azúcar, la rama de canela y la piel de limón sin llegar a hervir.
  2. Coloca el pan en una fuente y vierte la leche (retira la canela y el limón) hasta cubrirlo. Durante 40 min hasta que el pan pese el doble.
  3. Bate los 3 huevos L con una pizca de sal en un plato hondo. Vierte los 500ml de aceite de oliva en una sartén y calienta a 180°C.
  4. Pasa cada rebanada por el huevo batido, asegurándote de que todos los bordes queden bien sellados. Fríe las torrijas por tandas de dos o tres hasta que luzcan un dorado intenso y uniforme. Pasa las torrijas a un plato con papel absorbente durante un minuto para eliminar el aceite sobrante.
  5. Calienta los 100g de miel con las 2 cucharadas de agua hasta que esté fluido. Baña las torrijas calientes con el almíbar de miel hasta que brillen como si estuvieran lacadas.