Ingredientes:
- 2 filetes de salmón de 180g cada uno
- 15 ml de aceite de oliva extra virgen
- 200 ml de crema de leche (35% materia grasa)
- 1 chalota pequeña finamente picada
- 60 ml de vino blanco seco
- 10 g de mantequilla sin sal
- 15 ml de zumo de limón fresco
- 2 g de sal marina fina
- 1 g de pimienta negra recién molida
- 5 g de eneldo fresco o perejil liso
Instrucciones:
- Secar los filetes de salmón meticulosamente con papel absorbente para eliminar toda la humedad superficial. Salpimentar generosamente por ambos lados.
- Calentar una sartén de acero inoxidable o hierro fundido a fuego medio-alto. Añadir el aceite de oliva y esperar a que brille sin llegar al punto de humo.
- Colocar el salmón en la sartén con la piel hacia abajo. Presionar ligeramente con una espátula durante 30 segundos para evitar que se contraiga y asegurar una costra uniforme.
- Cocinar hasta que la piel esté crujiente y el pescado esté cocido al 90%. Retirar el salmón de la sartén y dejar reposar para que el calor residual termine la cocción.
- En la misma sartén, reducir el fuego y sofreír la chalota. Desglasar con el vino blanco, raspando los jugos caramelizados, y reducir a la mitad.
- Verter la crema de leche y cocinar hasta que la salsa espese. Retirar del fuego e incorporar la mantequilla fría, el zumo de limón y las hierbas frescas para crear la emulsión final.