Ingredientes:
- 8 contramuslos de pollo con piel y hueso (aprox. 1200g)
- 5 g de sal marina fina
- 3 g de pimienta negra recién molida
- 200 g de cebolla blanca (2 piezas medianas)
- 150 g de pimiento rojo (1 pieza grande)
- 12 g de dientes de ajo (4 unidades)
- 1 hoja de laurel seca
- 150 ml de vino blanco seco
- 400 ml de caldo de pollo
- 15 g de concentrado de tomate (1 cucharada)
- 30 ml de aceite de oliva virgen extra
Instrucciones:
- Secar el pollo. Utiliza papel de cocina para eliminar toda la humedad de la piel de los 8 contramuslos. La humedad es enemiga del dorado; si está húmedo, se hervirá.
- Salpimentar generosamente. Esparce los 5 g de sal y 3 g de pimienta por ambos lados de las piezas.
- Sellar la piel. Calienta los 30 ml de AOVE en la cazuela y coloca el pollo con la piel hacia abajo hasta que esté crujiente y dorado.
- Retirar y reservar. Saca el pollo cuando esté dorado (no cocinado por dentro) para que la piel no se ablande con el vapor del sofrito.
- Preparar la base. En la misma grasa, añade la cebolla y el pimiento rojo picados. Cocina a fuego medio hasta que la cebolla esté transparente.
- Perfumar con ajo. Incorpora los 12 g de ajo picado y la hoja de laurel. Cocina 2 minutos hasta que el aroma llene la cocina.
- Potenciar con tomate. Añade los 15 g de concentrado de tomate y remueve bien durante 1 minuto para eliminar el sabor metálico.
- Desglasear con vino. Vierte los 150 ml de vino blanco y raspa el fondo con fuerza hasta que todo lo pegado se disuelva.
- Cocción final. Devuelve el pollo a la olla, añade los 400 ml de caldo y tapa. Cocina 25 minutos hasta que la carne esté tierna.
- Reducir la salsa. Destapa los últimos 5 minutos para que la salsa espese y brille de forma natural.