Ingredientes:

  • 125g de harina de trigo de todo uso
  • 2 huevos grandes (L)
  • 250ml de leche entera
  • 25g de mantequilla fundida
  • 1 pizca de sal
  • 1 cucharada de azúcar blanquilla
  • 1 cucharadita de esencia de vainilla

Instrucciones:

  1. Fundir mantequilla: Derrite los 25g de mantequilla y deja que entibie. Nota: Si está hirviendo, podría cocinar los huevos prematuramente.
  2. Mezclar secos: En un bol, tamiza los 125g de harina, la sal y el azúcar. Nota: El tamizado previene los grumos difíciles de eliminar después.
  3. Integrar líquidos: Bate los 2 huevos con la vainilla y añade la mitad de los 250ml de leche.
  4. Crear el centro: Haz un hueco en la harina y vierte la mezcla de huevo y leche poco a poco.
  5. Batir suavemente: Incorpora desde el centro hacia afuera hasta obtener una pasta espesa. Nota: Hacerlo así garantiza que no queden bolsitas de harina seca.
  6. Aligerar masa: Añade el resto de la leche y la mantequilla fundida, batiendo hasta que esté aterciopelada y fluida.
  7. Reposo vital: Deja descansar la mezcla al menos 10 minutos a temperatura ambiente.
  8. Calentar sartén: Engrasa ligeramente con una gota de aceite o mantequilla y calienta a fuego medio hasta que veas un leve vapor.
  9. Cocción inicial: Vierte un cucharón y gira la sartén rápidamente. Cocina 1 minuto hasta que los bordes se despeguen y doren.
  10. Giro final: Da la vuelta con un movimiento decidido y cocina 30 segundos más hasta que aparezcan motas doradas en el otro lado.