Ingredientes:

  • 500g de migas de bacalao desalado
  • 2 cebollas grandes cortadas en juliana
  • 2 dientes de ajo laminados
  • 60ml de aceite de oliva virgen extra
  • 6 huevos camperos
  • 250g de patatas paja
  • 1 pizca de nuez moscada
  • Sal al gusto
  • Pimienta negra recién molida al gusto
  • 100g de aceitunas negras de Aragón
  • Perejil fresco picado al gusto

Instrucciones:

  1. Calienta el aceite de oliva en la sartén y añade la cebolla en juliana. Cocina a fuego medio bajo unos 10 minutos hasta que esté muy tierna y transparente.
  2. Incorpora los ajos laminados al sofrito. Nota: Ponlos ahora para que no se quemen mientras la cebolla se ablanda.
  3. Echa las migas de bacalao bien escurridas a la sartén. Sube un poco el fuego y saltea 3 minutos hasta que el pescado cambie a un color blanco opaco.
  4. Agrega la pimienta negra y la pizca de nuez moscada. Ten cuidado con la sal, el bacalao ya aporta bastante.
  5. En un bol aparte, bate los 6 huevos camperos. Bátelos solo hasta que se mezclen, sin crear espuma.
  6. Añade las patatas paja a la sartén con el bacalao y la cebolla. Remueve bien para que se impregnen del aceite.
  7. Baja el fuego al mínimo (o apágalo si tu sartén retiene mucho calor). Vierte los huevos sobre la mezcla.
  8. Remueve sin parar con la espátula durante 2 o 3 minutos hasta que veas una textura cremosa y brillante. No dejes que se convierta en una tortilla.
  9. Retira del fuego inmediatamente. Añade el perejil fresco picado y las aceitunas negras de Aragón por encima.
  10. Pasa el contenido a una fuente y sirve al momento para disfrutar del crujiente de la patata antes de que se ablande.