Ingredientes:

  • 200 g de Polenta de cocción rápida (instantánea)
  • 700 ml de Caldo de verduras o agua
  • 30 g de Mantequilla sin sal, cortada en cubos
  • 60 g de Queso Parmesano o Sbrinz rallado
  • Sal y Pimienta Negra al gusto
  • 400 g de Espinacas frescas
  • 1 Cebolla mediana, picada finamente
  • 2 Dientes de ajo, picados muy finos
  • 30 ml de Aceite de oliva virgen extra (AOVE)
  • 4 Huevos grandes
  • 240 ml de Crema de leche (Nata para montar, 35% de grasa)
  • 100 g de Queso Gruyère o Emmental rallado
  • 1/4 cucharadita de Nuez Moscada recién rallada

Instrucciones:

  1. Cocinar la Polenta: En una cacerola, llevar el caldo a ebullición suave. Bajar el fuego y añadir la polenta instantánea en forma de lluvia constante, batiendo vigorosamente para evitar grumos.
  2. Sazonar y Enriquecer: Cocinar la polenta según las instrucciones del paquete (3-5 minutos). Retirar del fuego e incorporar inmediatamente la mantequilla y el queso parmesano rallado. Sazonar con sal y pimienta.
  3. Moldear la Base: Rociar el molde de tarta desmontable (23-25 cm) con spray antiadherente. Extender la polenta caliente, cubriendo la base y subiendo por los bordes (3-4 cm de altura). Asegúrese de que el fondo sea compacto.
  4. Enfriar y Asentar: Llevar el molde con la base de polenta al refrigerador durante un mínimo de 30 minutos. Este paso es crítico para que la base se endurezca y no se desmorone.
  5. Sofreír Aromáticos: Calentar el AOVE en una sartén. Agregar la cebolla picada y cocinar a fuego medio-bajo hasta que esté tierna y ligeramente caramelizada (unos 8 minutos). Añadir el ajo picado y cocinar 1 minuto más.
  6. Marchitar las Espinacas: Agregar las espinacas frescas al sofrito. Cocinar hasta que se hayan reducido y marchitado por completo.
  7. Eliminar Exceso de Humedad: Retirar la sartén del fuego y escurrir muy bien las espinacas prensándolas para quitarles todo el exceso de líquido. Reservar.
  8. Precalentar el Horno: Precalentar el horno a 190°C (375°F). Colocar una rejilla en la posición media.
  9. Preparar la Liaison: En un bol grande, batir los huevos con la crema de leche. Sazonar con sal, pimienta y la nuez moscada. Batir hasta que esté homogéneo.
  10. Armar la Quiche: Distribuir uniformemente la mezcla de espinacas escurridas sobre la base de polenta. Espolvorear la mitad del queso Gruyère. Verter cuidadosamente la liaison de huevo sobre el relleno.
  11. Hornear: Hornear durante 35 a 45 minutos. El quiche estará listo cuando el centro esté apenas tembloroso y los bordes estén dorados.
  12. Enfriar y Servir: Retirar del horno y dejar reposar al menos 15 minutos antes de desmoldar y cortar. Esto asegura que el centro termine de asentarse para obtener rebanadas limpias.