Ingredientes:

  • 1.2 kg de muslos y contramuslos de pollo con piel y hueso
  • 10 g de sal marina
  • 5 g de pimienta negra recién molida
  • 30 ml de aceite de oliva virgen extra
  • 150 g de cebolla blanca picada finamente
  • 100 g de zanahoria en rodajas finas
  • 100 g de pimiento rojo picado en cubos pequeños
  • 3 dientes de ajo laminados
  • 2 g de hoja de laurel seca
  • 150 ml de vino blanco seco
  • 400 ml de caldo de pollo natural
  • 80 g de concentrado de tomate
  • 5 g de pimentón dulce de la Vera
  • 2 g de tomillo seco
  • 10 g de perejil fresco picado

Instrucciones:

  1. Sazonar generosamente las piezas de pollo con la sal marina y la pimienta negra.
  2. Calentar el aceite de oliva en una sartén amplia hasta que esté casi humeante. Sellar el pollo con la piel hacia abajo durante 6-8 minutos hasta que esté crujiente y marrón intenso; voltear y sellar el otro lado por 4 minutos. Retirar y reservar.
  3. En la misma cazuela, utilizando la grasa del pollo, sofreír la cebolla, la zanahoria y el pimiento rojo a fuego medio hasta que la cebolla esté translúcida.
  4. Incorporar el ajo laminado y el pimentón dulce, removiendo rápidamente durante 30 segundos para evitar que el pimentón se queme.
  5. Verter el vino blanco y subir el fuego. Raspar el fondo de la cazuela con una cuchara de madera para liberar los jugos caramelizados y dejar reducir el alcohol durante 3 minutos.
  6. Añadir el concentrado de tomate, la hoja de laurel, el tomillo seco y el caldo de pollo, mezclando bien todos los ingredientes.
  7. Reincorporar las piezas de pollo selladas a la cazuela, asegurando que estén parcialmente sumergidas en la salsa.
  8. Tapar la cazuela y cocinar a fuego lento durante 45-50 minutos hasta que el pollo esté tierno.
  9. Decorar con perejil fresco picado antes de servir.