Ingredientes:

  • 800 g de muslos de pollo (con piel y hueso)
  • 5 g de sal fina
  • 2 g de pimienta negra recién molida
  • 30 ml de aceite de oliva virgen extra
  • 500 g de cebollas blancas
  • 3 dientes de ajo
  • 60 ml de vino blanco seco
  • 100 ml de caldo de pollo natural
  • 1 hoja de laurel
  • 2 g de azúcar moreno

Instrucciones:

  1. Secar los muslos con papel absorbente. Salpimentar generosamente por todos los lados. Nota: La piel seca es la única forma de lograr un dorado real
  2. Calentar el aceite en la sartén a fuego medio alto. Colocar el pollo con la piel hacia abajo.
  3. Cocinar sin mover 6-8 minutos hasta que la piel tenga un color caoba. Voltear y sellar el otro lado por 5 minutos. Retirar y reservar.
  4. Añadir la cebolla en juliana a la misma sartén. Cocinar a fuego medio durante 10-12 minutos hasta que esté translúcida y dorada.
  5. Incorporar el ajo picado y la hoja de laurel. Cocinar por 2 minutos adicionales.
  6. Verter el vino blanco. Raspar el fondo con una cuchara de madera para liberar los sedimentos caramelizados. Reducir el líquido a la mitad.
  7. Añadir el caldo de pollo y el azúcar moreno.
  8. Reintegrar los muslos sellados. Cocinar todo junto durante unos minutos hasta que la salsa espese y glasee la carne.