Ingredientes:

  • 1200 g de muslos y contramuslos de pollo con piel y hueso
  • 10 g de sal marina
  • 5 g de pimienta negra molida
  • 30 ml de aceite de oliva virgen extra
  • 150 g de cebolla blanca picada finamente
  • 100 g de zanahoria picada en brunoise
  • 80 g de pimiento verde picado finamente
  • 15 g de ajo laminado
  • 5 g de pimentón dulce de la Vera
  • 150 ml de vino blanco seco
  • 400 ml de caldo de pollo concentrado
  • 15 g de harina de trigo
  • 1 hoja de laurel
  • 2 g de tomillo seco

Instrucciones:

  1. Sazone el pollo con la sal y la pimienta. Caliente el aceite de oliva en la cazuela a fuego vivo y selle las piezas de pollo, piel abajo, durante 8 minutos hasta que la piel esté marrón oscuro y crujiente. Retire y reserve.
  2. En la misma grasa que dejó el pollo, añada la cebolla, la zanahoria y el pimiento. Cocine a fuego medio durante 10 minutos hasta que las verduras se vean brillantes y caramelizadas.
  3. Incorpore el ajo laminado y cocine por 1 minuto más. Nota: No añada el ajo antes para que no se queme mientras la cebolla se ablanda.
  4. Agregue el pimentón dulce y la harina. Remueva constantemente durante 30 segundos hasta que la harina burbujee pero el pimentón no cambie a un color oscuro.
  5. Vierta el vino blanco y suba el fuego durante 2 minutos hasta que el olor a alcohol desaparezca y el líquido se reduzca a la mitad.
  6. Regrese el pollo dorado y sus jugos a la cazuela. Nota: Asegúrese de raspar el fondo de la olla para recuperar todo el sabor tostado.
  7. Cubra el pollo con el caldo de pollo concentrado. Añada la hoja de laurel y el tomillo seco.
  8. Tape la cazuela y cocine a fuego lento durante 30 minutos hasta que la salsa reduzca y tenga una consistencia espesa. El pollo debe sentirse tierno al tacto.