Ingredientes:
- 1 pollo entero (aprox. 1.8 kg), sin relleno
- 60 ml de aceite de oliva virgen extra
- 30 ml de zumo de limón recién exprimido
- 15 g de ajo picado finamente
- 5 g de romero fresco, picado
- 10 g de sal marina
- 5 g de pimienta negra molida
- 300 g de pan rústico o ciabatta, cortado en cubos y tostado
- 400 g de tomates maduros, cortados en gajos
- 100 g de pepino, en rodajas finas
- 50 g de cebolla morada, en juliana
- 10 g de hojas de albahaca fresca
- 30 ml de aceite de oliva virgen extra
- 15 ml de vinagre de vino tinto
- sal al gusto
- pimienta al gusto
Instrucciones:
- Utiliza las tijeras de cocina para retirar la columna vertebral del pollo a lo largo de la espalda. Voltea el pollo y presiona firmemente el esternón con la palma de la mano hasta que el ave quede completamente plana. Seca la piel exhaustivamente con papel absorbente.
- En un bol pequeño, emulsiona el aceite de oliva, el zumo de limón, el ajo, el romero, la sal y la pimienta. Unta esta mezcla uniformemente por ambos lados del pollo, asegurándote de que la marinada penetre ligeramente bajo la piel de la pechuga.
- Calienta la sartén a fuego medio-alto con un chorrito de aceite. Coloca el pollo con la piel hacia abajo. Inmediatamente, coloca el ladrillo envuelto en aluminio sobre el pollo, presionándolo contra el metal. Cocina durante 20-25 minutos sin moverlo.
- Voltea el pollo y cocina otros 15-20 minutos (o termina en el horno a 200°C) hasta que el termómetro marque 74°C en la parte más gruesa del muslo.
- Mientras el pollo reposa, mezcla los cubos de pan tostado con los tomates, el pepino y la cebolla. Rocía con el aceite de oliva y el vinagre. Incorpora la albahaca fresca al final y deja reposar 10 minutos.