Ingredientes:

  • 680g de pechugas de pollo deshuesadas y sin piel, fileteadas
  • 60ml de aceite de oliva virgen extra
  • 6 dientes de ajo, en rodajas finas
  • 60ml de vinagre de Jerez seco (o vinagre de vino blanco como sustituto)
  • 60ml de vino blanco seco (opcional, se puede sustituir por caldo de pollo)
  • 1 cucharadita de orégano seco
  • 1/2 cucharadita de pimentón de la Vera ahumado
  • Sal y pimienta negra recién molida al gusto
  • Perejil fresco picado, para decorar

Instrucciones:

  1. Seca las pechugas de pollo con papel de cocina y sazona generosamente con sal, pimienta, orégano y pimentón ahumado.
  2. Calienta el aceite de oliva en una sartén grande a fuego medio. Agrega el ajo en rodajas y cocina, revolviendo frecuentemente, hasta que estén dorados y fragantes (¡pero no quemados!), unos 2-3 minutos.
  3. Agrega las pechugas de pollo a la sartén en una sola capa. Cocina durante 3-4 minutos por lado, o hasta que estén cocidas y doradas.
  4. Retira el pollo de la sartén y reserva. Vierte el vinagre de Jerez (y el vino blanco, si lo usas) en la sartén, raspando los trozos dorados del fondo. Cocina durante 1-2 minutos para reducir ligeramente la salsa.
  5. Regresa el pollo a la sartén y revuelve para cubrir con la salsa. Decora con perejil fresco y sirve inmediatamente.