Ingredientes:
- 4 muslos de pollo con hueso y piel (aprox. 170-225g cada uno)
- Sal y pimienta negra recién molida al gusto
- 6-8 dientes de ajo, en rodajas finas
- 1/2 taza de aceite de oliva virgen extra
- 1/4 taza de vino blanco seco (opcional)
- 1 cucharada de perejil fresco, picado
- 1/2 cucharadita de pimentón ahumado (opcional)
- 1 hoja de laurel
Instrucciones:
- Seque los muslos de pollo con papel de cocina y sazone generosamente con sal y pimienta.
- En una sartén grande, caliente el aceite de oliva a fuego medio. Agregue el ajo en rodajas y cocine, revolviendo con frecuencia, hasta que estén dorados y fragantes (unos 2-3 minutos). Retire el ajo con una espumadera y reserve. Reserve el aceite con sabor a ajo en la sartén.
- Aumente el fuego a medio-alto. Coloque los muslos de pollo, con la piel hacia abajo, en el aceite caliente. Dore hasta que la piel esté dorada y crujiente (unos 8-10 minutos). No llene demasiado la sartén; trabaje en lotes si es necesario.
- Voltee el pollo y cocine por otros 5-7 minutos. Agregue el vino blanco (si lo usa) y déjelo hervir a fuego lento durante 1 minuto para desglasar la sartén. Agregue la hoja de laurel. Reduzca el fuego a bajo, tape la sartén y cocine a fuego lento durante 15-20 minutos, o hasta que el pollo esté cocido y la temperatura interna alcance los 74°C.
- Regrese el ajo reservado a la sartén durante los últimos 5 minutos de cocción a fuego lento.
- Retire la hoja de laurel. Agregue el pimentón ahumado (si lo usa) y el perejil fresco. Sirva inmediatamente, rociando el aceite de ajo sobre el pollo.