Ingredientes:
- 500g hígados de pollo, limpios
- 500ml leche entera
- 2 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
- 1 cebolla mediana, picada finamente
- 2 dientes de ajo, picados finamente
- 125ml jerez seco (fino o amontillado)
- 125g mantequilla sin sal, a temperatura ambiente
- 1/2 cucharadita de sal
- 1/4 cucharadita de pimienta negra recién molida
- 1/4 cucharadita de nuez moscada rallada
- Tostadas o galletas saladas (opcional)
- Mermelada de higos o cebolla caramelizada (opcional)
Instrucciones:
- Sumergir los hígados de pollo en leche durante 30 minutos. Escurrir y secar.
- Calentar el aceite de oliva en una sartén a fuego medio. Añadir la cebolla picada y cocinar hasta que esté transparente, aproximadamente 5-7 minutos. Agregar el ajo picado y cocinar por 1 minuto.
- Subir el fuego a medio-alto. Añadir los hígados de pollo secos a la sartén. Cocinar durante 3-4 minutos por cada lado, hasta que estén dorados por fuera y ligeramente rosados por dentro.
- Verter el jerez en la sartén y raspar el fondo. Cocinar hasta que el alcohol se evapore y la salsa se reduzca a la mitad, aproximadamente 2-3 minutos.
- Transferir los hígados cocidos, la cebolla, el ajo, el jerez reducido y la mantequilla ablandada al procesador de alimentos. Añadir la sal, la pimienta y la nuez moscada. Procesar hasta obtener una consistencia suave y cremosa.
- Verter el paté en un recipiente. Cubrir con papel film y refrigerar durante al menos 2 horas.
- Servir frío o a temperatura ambiente con tostadas, galletas saladas y mermelada de higos. Decorar con ramitas de tomillo fresco si lo deseas.