Ingredientes:
- 1 kg de patatas variedad Monalisa o Kennebec
- 250 g de chorizo riojano cortado en rodajas de 2 cm
- 1 cebolla blanca grande picada finamente
- 2 dientes de ajo laminados
- 1 pimiento verde tipo italiano
- 1 cucharada sopera de carne de pimiento choricero
- 1 cucharadita de pimentón de la Vera
- 1 hoja de laurel seca
- 1 litro de caldo de pollo suave o agua
- 2 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
- 1 pizca de sal marina al gusto
Instrucciones:
- Calienta las 2 cucharadas de aceite de oliva virgen extra en la olla a fuego medio. Añade la cebolla picada y el pimiento verde, cocinando unos 8 minutos hasta que la cebolla esté transparente y empiece a dorarse ligeramente.
- Incorpora el ajo laminado y las rodajas de chorizo riojano. Saltea durante 3 minutos hasta que el chorizo suelte su grasa rojiza y perfume toda la cocina.
- Añade las patatas, introduciendo el cuchillo y rompiendo cada trozo con un giro de muñeca. Rehoga todo junto un par de minutos. Agrega la carne de pimiento choricero y la cucharadita de pimentón de la Vera. Remueve rápido durante solo 30 segundos hasta que el pimentón se tueste sin llegar a quemarse.
- Vierte el litro de caldo de pollo suave (o agua) hasta cubrir las patatas unos dos dedos por encima. Añade la hoja de laurel y la pizca de sal marina. Sube el fuego hasta que rompa a hervir, y en ese momento, bájalo al mínimo.
- Cocina a fuego lento durante 25-30 minutos hasta que la patata esté tierna al pincharla con un tenedor. Si ves que el caldo está muy líquido, aplasta un par de trozos de patata contra la pared de la olla y remueve. Apaga el fuego y deja reposar 5 minutos tapado.