Ingredientes:

Instrucciones:

  1. Pelar y cortar las patatas en rodajas gruesas (como monedas de 1€) o en trozos irregulares.
  2. Calentar abundante AOVE en la cazuela. Freír las patatas a fuego medio-alto hasta que estén doradas por fuera, pero no completamente tiernas por dentro. Escurrir bien y reservar.
  3. Retirar el exceso de aceite, dejando solo 3-4 cucharadas. Añadir la cebolla picada y pochar lentamente a fuego bajo hasta que esté transparente (unos 8-10 minutos).
  4. Añadir el ajo laminado y cocinar 1 minuto hasta que desprenda aroma. Incorporar la harina y rehogar (hacer un roux ligero) durante 2 minutos, removiendo constantemente.
  5. Verter el vino blanco. Raspar el fondo de la cazuela para desglasar. Dejar que el alcohol se evapore casi por completo (2 minutos).
  6. Incorporar el caldo caliente poco a poco, removiendo para evitar grumos. Añadir las patatas fritas y sazonar con sal y pimienta.
  7. Llevar a ebullición suave. Bajar el fuego al mínimo y cocinar tapado unos 20-25 minutos, o hasta que la patata esté tierna y la salsa haya ligado bien.
  8. Si la salsa está muy líquida, retirar 2 o 3 trozos de patata, machacarlas ligeramente y devolverlas al guiso para espesar de forma natural.
  9. Dejar reposar 5 minutos fuera del fuego. Espolvorear generosamente con perejil fresco picado justo antes de servir.