Ingredientes:

  • 60g de mantequilla sin sal derretida
  • 100g de azúcar mascabado o moreno
  • 5 mandarinas medianas cortadas en rodajas finas o gajos
  • 200g de harina de trigo de todo uso tamizada
  • 150g de azúcar blanca
  • 3 huevos grandes a temperatura ambiente
  • 120ml de aceite de girasol
  • 100ml de zumo de mandarina recién exprimido
  • 15g de levadura química (polvo de hornear)
  • Ralladura de 2 mandarinas
  • 1 pizca de sal fina

Instrucciones:

  1. Prepara el horno. Enciéndelo a 180°C (350°F) para que esté bien caliente cuando metas el bizcocho.
  2. Crea el fondo caramelizado. Vierte los 60g de mantequilla derretida en el fondo del molde y espolvorea los 100g de azúcar mascabado hasta cubrir toda la superficie.
  3. Coloca la fruta. Distribuye las rodajas de las 5 mandarinas sobre el azúcar de forma decorativa, solapándolas ligeramente hasta que no se vea el fondo.
  4. Bate los huevos. En un bol grande, mezcla los 3 huevos con los 150g de azúcar blanca hasta que la mezcla esté pálida y espumosa.
  5. Añade los líquidos. Incorpora los 120ml de aceite de girasol, los 100ml de zumo y la ralladura de mandarina mientras sigues batiendo suavemente.
  6. Incorpora los secos. Tamiza los 200g de harina con los 15g de levadura y la pizca de sal. Añade esto a la mezcla líquida con movimientos envolventes para no perder el aire.
  7. Vierte con cuidado. Echa la masa sobre las mandarinas poco a poco, empezando desde el centro hacia los bordes para no mover la decoración de fruta.
  8. Hornea con precisión. Introduce el molde en el horno durante 45 minutos hasta que al insertar un palillo este salga limpio.
  9. El momento del volteado. Deja reposar el pastel solo 5 minutos fuera del horno. Pasa un cuchillo por los bordes y dale la vuelta sobre un plato llano mientras el caramelo sigue caliente y fluido.
  10. Enfriamiento final. Deja que se enfríe completamente antes de cortar para que el almíbar se asiente en la miga.