Ingredientes:
- 450 g de pasta seca (linguine, fettuccine, o penne)
- Agua con sal para hervir la pasta
- 500 g de pechugas de pollo deshuesadas y sin piel, cortadas en cubos
- 1 cucharadita de sal
- ½ cucharadita de pimienta negra molida
- 1 cucharada de aceite de oliva virgen extra
- 2 cucharadas de mantequilla sin sal
- 6 dientes de ajo grandes, picados finamente
- 240 ml de caldo de pollo bajo en sodio
- 240 ml de crema espesa (heavy cream)
- 120 g de queso parmesano rallado
- ½ cucharadita de orégano seco
- ¼ cucharadita de hojuelas de pimiento rojo (opcional)
- Sal y pimienta al gusto
- Perejil fresco picado, para adornar
Instrucciones:
- Hervir la pasta en agua con sal hasta que esté al dente. Reservar 1 taza de agua de la cocción antes de escurrirla.
- Sazonar los cubos de pollo con sal y pimienta. Calentar el aceite de oliva en una sartén grande a fuego medio-alto. Sellar el pollo hasta que esté dorado y cocido. Retirar el pollo de la sartén y reservar.
- Derretir la mantequilla en la misma sartén a fuego medio. Añadir el ajo picado y sofreír durante 1-2 minutos, hasta que esté fragante.
- Verter el caldo de pollo en la sartén, raspando el fondo para soltar los trocitos dorados. Dejar que hierva a fuego lento durante unos minutos.
- Reducir el fuego a bajo y añadir la crema espesa, el queso parmesano rallado, el orégano y las hojuelas de pimiento rojo (si se usan). Remover hasta que el queso se derrita y la salsa esté suave.
- Añadir la pasta escurrida y el pollo cocido a la sartén con la salsa. Remover para cubrir la pasta y el pollo con la salsa. Si la salsa está demasiado espesa, añadir un poco del agua reservada de la cocción de la pasta.
- Servir la pasta caliente, adornada con perejil fresco picado y un poco más de queso parmesano rallado, si se desea.