Ingredientes:
- 400 g de pasta (tipo fettuccine o penne)
- 4 l de agua
- 20 g de sal
- 500 g de pechuga de pollo deshuesada
- 15 ml de aceite de oliva virgen extra
- 50 g de mantequilla sin sal
- 250 ml de crema de leche
- 100 g de queso parmesano rallado finamente
- 10 g de ajo picado
- 5 ml de nuez moscada
Instrucciones:
- Hierve el agua con los 20 g de sal. Cocina la pasta siguiendo el paquete, pero retírala un minuto antes de que esté lista. Nota: Esto evita que se pase al terminar de cocerse en la salsa.
- Antes de escurrir, reserva 120 ml del agua de la cocción en una taza.
- Calienta el aceite en la sartén a fuego medio alto. Sella la pechuga de pollo hasta que esté dorada por fuera y cocida por dentro.
- Retira la carne a un plato. Con dos tenedores, desmenúzala en hebras finas tirando en direcciones opuestas.
- En la misma sartén, derrite la mantequilla y sofríe el ajo hasta que desprenda su aroma sin quemarse.
- Vierte la crema de leche. Deja que reduzca a fuego lento por 3 minutos hasta que burbujee suavemente.
- Agrega el queso parmesano y la nuez moscada. Remueve constantemente hasta que la mezcla esté homogénea y brillante.
- Incorpora la pasta y el pollo desmenuzado.
- Mezcla todo bien. Si notas que la salsa está muy espesa, añade el agua de cocción reservada poco a poco hasta lograr una textura sedosa.