Ingredientes:
- 950ml leche entera
- 1 rama de canela
- Piel de 1 limón (sólo la parte amarilla)
- 100g azúcar granulada
- 30g maicena
- 2 yemas de huevo grandes
- 1 cucharadita extracto de vainilla
- Canela molida para espolvorear
Instrucciones:
- En una cacerola, combina la leche, la rama de canela y la piel de limón. Calienta a fuego medio hasta que hierva a fuego lento (no hervir). Retira del fuego y deja reposar durante 10 minutos.
- En un tazón pequeño, bate la maicena y 1/4 taza de leche fría de la cantidad principal hasta que quede suave. Asegúrate de que no queden grumos.
- En un tazón aparte, bate las yemas de huevo y el azúcar hasta que estén pálidas y ligeramente espesas. Esto es como hacer una 'base' para nuestras natillas.
- Vierte lentamente una pequeña cantidad de la mezcla de leche caliente en la mezcla de yema de huevo para templar las yemas (esto evita que se cuajen).
- Vierte la mezcla de yema templada en la cacerola con la mezcla de leche restante. Retira la rama de canela y la piel de limón. Agrega la mezcla de maicena.
- Cocina a fuego medio-bajo, revolviendo constantemente con un batidor, hasta que la mezcla espese y cubra el dorso de una cuchara. Esto debería tomar unos 5-7 minutos. ¡Sé paciente y sigue revolviendo para evitar grumos!
- Retira del fuego y agrega el extracto de vainilla.
- Para una textura extra suave, cuela la mezcla a través de un colador de malla fina en un tazón limpio (opcional).
- Vierte las natillas en platos individuales para servir o en un tazón grande. Cubre con papel film, presionándolo directamente sobre la superficie para evitar que se forme una piel.
- Refrigera durante al menos 30 minutos o hasta que se enfríe por completo. Este paso realza el sabor y la textura (opcional).
- Antes de servir, espolvorea con canela molida. ¡A disfrutar de esta receta natillas!