Ingredientes:

  • 800 g de muslos de pollo con piel y hueso
  • 5 g de sal fina
  • 2 g de pimienta negra recién molida
  • 30 ml de aceite de oliva virgen extra
  • 150 g de cebolla blanca mediana, finamente picada
  • 15 g de ajo, laminados
  • 120 ml de vino blanco seco
  • 250 ml de caldo de pollo natural
  • 30 g de mantequilla sin sal
  • 2 g de tomillo seco

Instrucciones:

  1. Seca los muslos de pollo con papel absorbente. Nota: La humedad impide que la piel se dore
  2. Salpimenta generosamente todos los lados de la carne.
  3. Calienta el aceite en la cazuela a fuego medio alto.
  4. Sella los muslos con la piel hacia abajo durante 5-7 min hasta que el color sea caoba intenso.
  5. Voltea el pollo y sella el otro lado por 3 min, luego retira y reserva en un plato.
  6. Sofríe la cebolla y el ajo en la grasa restante hasta que estén translúcidos.
  7. Vierte el vino blanco y raspa el fondo. Cocina 3 min hasta que el líquido reduzca a la mitad.
  8. Regresa el pollo a la cazuela, añade el caldo y el tomillo.
  9. Tapa parcialmente y cocina a fuego lento durante 30-35 min hasta que la carne esté tierna.
  10. Apaga el fuego e incorpora la mantequilla fría, removiendo suavemente para dar brillo.