Ingredientes:
- 8 muslitos de pollo con piel y hueso (aprox. 1.2 kg)
- 45 ml de aceite de oliva virgen extra
- 10 g de sal gruesa
- 5 g de pimienta negra recién molida
- 1 cucharadita de pimentón de la Vera
- 3 ramas de tomillo fresco
- 3 patatas medianas variedad Monalisa
- 1 cebolla blanca grande
- 1 cabeza de ajo
- 150 ml de vino blanco seco
- 1 limón (zumo y ralladura)
Instrucciones:
- Precalienta el horno a 180°C (350°F). Seca bien los 8 muslitos de pollo con papel de cocina.
- Pela las 3 patatas Monalisa y córtalas en rodajas de un centímetro. Corta la cebolla blanca en juliana gruesa.
- En un cuenco pequeño, mezcla los 45 ml de aceite de oliva, la sal gruesa, la pimienta negra, el pimentón de la Vera y la ralladura de limón.
- Unta bien cada muslito con la mezcla de aceite y especias using tus manos o un pincel. Asegúrate de llegar a todos los pliegues.
- Coloca las patatas y la cebolla en el fondo de la bandeja de horno. Salpimenta ligeramente la verdura y vierte los 150 ml de vino blanco seco sobre ellas.
- Coloca los muslitos encima de las patatas. No los cubras, queremos que les dé el calor directo. Reparte las 3 ramas de tomillo y la cabeza de ajo cortada por la mitad por la bandeja.
- Hornea durante 45 minutos. Observarás que la piel empieza a tomar un tono dorado suave y el vino borbotea.
- Saca la bandeja un momento, vierte el zumo de limón sobre el pollo y, con una cuchara, baña un poco los muslitos con los jugos del fondo de la bandeja.
- Sube la temperatura a 200°C (400°F) y hornea 45 minutos más. Hasta que la piel esté de un color caoba intenso y las patatas estén tiernas al pincharlas.
- Saca del horno y deja reposar 10 minutos antes de servir.