Ingredientes:
- 250 ml de pulpa de maracuyá concentrada sin azúcar
- 395 g de leche condensada
- 10 g de gelatina sin sabor en polvo
- 50 ml de agua fría
- 400 ml de crema de leche para batir (mínimo 35% grasa)
- 1/2 taza de pulpa de maracuyá con semillas
- 2 cucharadas de azúcar blanca
- 1 cucharadita de almidón de maíz
Instrucciones:
- Espolvorea los 10 g de gelatina sobre los 50 ml de agua fría. Deja reposar 5 minutos hasta que parezca una esponja firme. Calienta 15 segundos en el microondas hasta que esté líquida pero no hirviendo.
- Mezcla la leche condensada con los 250 ml de pulpa de maracuyá concentrada. Bate hasta que la mezcla cambie a un color amarillo pálido y espese.
- Vierte la gelatina líquida en forma de hilo sobre la base de maracuyá mientras sigues batiendo. Asegúrate de que ambas preparaciones no tengan una diferencia de temperatura extrema para evitar que la gelatina se solidifique en hilos antes de integrarse.
- Bate los 400 ml de crema de leche fría hasta que veas surcos firmes que mantienen su forma.
- Añade un tercio de la crema batida a la mezcla de maracuyá y mezcla con fuerza para aligerar la base. Luego, incorpora el resto con movimientos circulares de abajo hacia arriba.
- En una olla pequeña, combina la pulpa con semillas, el azúcar y el almidón de maíz. Cocina a fuego medio hasta que la salsa burbujee y se vuelva translúcida. Deja enfriar completamente antes de usar sobre la mousse fría.
- Reparte la mezcla en 6 vasos individuales o en un molde grande. Golpea suavemente la base contra la mesa para eliminar burbujas grandes. Refrigera por 4 horas como mínimo para que la estructura se asiente y los sabores se fundan.