Ingredientes:

  • 800 g de mollejas de pollo, limpias y troceadas
  • 30 ml de aceite de oliva virgen extra
  • 5 g de sal fina
  • 2 g de pimienta negra recién molida
  • 200 g de cebolla blanca, picada finamente
  • 150 g de zanahoria, en cubos pequeños
  • 100 g de pimiento verde, picado
  • 30 g de ajo, laminado
  • 40 g de harina de trigo
  • 120 ml de vino blanco seco
  • 600 ml de caldo de pollo natural
  • 2 g de tomillo seco
  • 1 hoja de laurel

Instrucciones:

  1. Calentar el aceite en una sartén a fuego medio-alto. Añadir las mollejas salpimentadas y cocinarlas sin moverlas demasiado hasta que adquieran un color caoba brillante. Retirar y reservar las piezas.
  2. En la misma cazuela o sartén, incorporar la cebolla, la zanahoria y el pimiento. Cocinar a fuego lento hasta que la cebolla esté translúcida y el pimiento haya soltado su dulzor. Añadir el ajo al final para evitar que se queme.
  3. Espolvorear la harina sobre las verduras y remover durante 2 minutos para cocinar el almidón. Verter el vino blanco, subir el fuego y dejar reducir hasta que el olor a alcohol desaparezca y el líquido se haya reducido a la mitad.
  4. Incorporar las mollejas selladas, el caldo de pollo, el tomillo y el laurel. Bajar el fuego al mínimo, tapar la cazuela y cocinar durante 1 hora y 45 minutos hasta que la salsa esté brillante y espesa y las mollejas estén tiernas.