Ingredientes:

  • 800 g de calabacín
  • 10 g de sal fina
  • 10 ml de aceite de oliva virgen extra
  • 250 g de queso ricotta
  • 100 g de espinacas frescas
  • 50 g de queso parmesano rallado
  • 2 g de pimienta negra molida
  • 1 g de nuez moscada
  • 200 ml de bechamel espesa
  • 150 g de queso mozzarella rallado
  • 5 g de orégano seco

Instrucciones:

  1. Cortar el calabacín longitudinalmente en láminas de 3 mm de grosor. Distribuirlas en una bandeja, espolvorear la sal y dejar reposar durante 10 minutos para extraer la humedad.
  2. Secar cada lámina de calabacín firmemente con papel absorbente hasta que no quede humedad superficial.
  3. Mezclar en un bol el queso ricotta, las espinacas picadas, el queso parmesano, la pimienta negra y la nuez moscada.
  4. En una fuente para horno, colocar una base fina de bechamel, seguida de una capa de láminas de calabacín solapadas y una tercera parte del relleno de ricotta.
  5. Repetir las capas de calabacín y relleno hasta agotar los ingredientes.
  6. Cubrir la última capa de calabacín con el resto de la bechamel, espolvorear el queso mozzarella y el orégano seco.
  7. Hornear a 200°C durante 20-25 minutos hasta que la superficie esté burbujeante y tenga un color dorado intenso.