Ingredientes:
- 1 piña grande madura (aprox. 900g), pelada, sin corazón y picada
- 1 lata (400ml) de leche de coco entera, refrigerada durante la noche
- ½ taza (120 ml) de crema para batir (35% de grasa o más)
- ½ taza (100g) de azúcar granulada
- 2 cucharadas de jugo de lima (aprox. 1 lima grande)
- ½ cucharadita de extracto de vainilla
- Una pizca de sal
- ¼ taza (50g) de jengibre fresco finamente picado
- ¼ taza (50g) de azúcar granulada (para el jengibre confitado)
- ¼ taza (60 ml) de agua (para el jengibre confitado)
- Hojuelas de coco tostado (para decorar, opcional)
- Gajos de lima (para decorar, opcional)
- Ramitas de menta fresca (para decorar, opcional)
Instrucciones:
- Pica la piña en trozos, desechando el corazón.
- Combina el jengibre, el azúcar y el agua en una cacerola (para el jengibre confitado opcional). Cocina a fuego lento hasta que el jengibre esté translúcido y el almíbar se haya espesado ligeramente. Deja enfriar.
- En una licuadora, combina la piña, la leche de coco (usa solo la crema espesa, desecha el líquido acuoso), la crema para batir, el azúcar, el jugo de lima, la vainilla y la sal. Licúa hasta que quede suave.
- Transfiere la mezcla a un tazón, cubre y refrigera durante al menos 2 horas (¡cuanto más fría, mejor!).
- Vierte la mezcla enfriada en tu heladera y bate de acuerdo con las instrucciones del fabricante.
- Vierte la mezcla enfriada en un recipiente apto para el congelador. Congela durante 2 horas, luego bate vigorosamente para romper los cristales de hielo. Repite cada 30 minutos durante las primeras 2-3 horas, luego deja congelar completamente.
- Incorpora suavemente el jengibre confitado (si lo usas) al helado después de batir o al batir final del método sin heladera.
- Transfiere el helado a un recipiente apto para el congelador y congela durante al menos 2 horas más, o preferiblemente durante la noche, para que se endurezca por completo.
- Deja que el helado se ablande ligeramente antes de servir. Decora con hojuelas de coco tostado, gajos de lima y menta fresca.