Ingredientes:

  • 1 piña mediana, pelada y cortada en trozos (aprox. 600g / 21 oz)
  • 200 ml de leche de coco entera (1 taza menos 2 cucharadas)
  • 150 ml de nata para montar (35% grasa o más) (⅔ taza)
  • 100 g de azúcar (½ taza)
  • 2 cucharadas de zumo de lima o limón (1 oz)
  • 1 pizca de sal
  • Opcional: 50 ml de ron blanco (¼ taza), para un sabor más auténtico a piña colada (¡para mayores de edad, claro!)
  • Las cáscaras y el corazón de la piña (de la piña que ya pelamos y cortamos)
  • 200 ml de agua (1 taza menos 2 cucharadas)
  • 50 g de azúcar (¼ cup)

Instrucciones:

  1. Pela y corta la piña en trozos. Reserva las cáscaras y el corazón si vas a hacer la infusión.
  2. En una olla pequeña, combina las cáscaras y el corazón de la piña con el agua y el azúcar. Hierve a fuego lento durante 10 minutos. Deja enfriar y cuela para obtener el líquido infusionado.
  3. En una batidora o robot de cocina, tritura los trozos de piña hasta obtener un puré suave.
  4. En un bol grande, mezcla el puré de piña, la leche de coco, la nata para montar, el azúcar, el zumo de lima/limón, la sal y, si lo usas, el ron. Si hiciste la infusión, añade 2-3 cucharadas al gusto.
  5. Vierte la mezcla en el recipiente apto para congelador. Cubre con papel de horno (opcional) y congela durante al menos 6-8 horas, o hasta que esté firme.
  6. Saca el helado del congelador unos 15 minutos antes de servir para que se ablande un poco. Usa una cuchara para helado para formar bolas y sírvelas en copas o conos.