Ingredientes:

  • 600 g de contramuslos de pollo deshuesados y sin piel
  • 20 ml de aceite de oliva virgen extra
  • 150 g de cebolla blanca
  • 10 g de ajo
  • 120 g de pimiento rojo
  • 400 g de garbanzos cocidos
  • 200 g de tomate triturado natural
  • 15 g de pimentón de la Vera
  • 500 ml de caldo de pollo desgrasado
  • 5 g de sal marina
  • 2 g de pimienta negra molida
  • 5 g de perejil fresco
  • 2 g de pimentón picante

Instrucciones:

  1. Calienta los 20 ml de aceite de oliva en la cazuela a fuego medio alto. Echa la cebolla y el pimiento rojo picados. Cocina durante 6-8 minutos hasta que la cebolla esté translúcida. Añade el ajo picado justo al final para que no se tueste y amargue.
  2. Sube el fuego. Incorpora los 600 g de contramuslos cortados en dados. Deja que se doren sin moverlos demasiado durante 3-4 minutos hasta que tengan un color marrón intenso. Salpimenta con los 5 g de sal y 2 g de pimienta.
  3. Vierte los 200 g de tomate triturado. Cocina 3 minutos hasta que veas que el agua del tomate se ha evaporado y el sofrito se ve más oscuro.
  4. Baja el fuego al mínimo. Añade los 15 g de pimentón de la Vera y los 2 g de pimentón picante. Remueve rápido durante 30 segundos. Nota: No te pases de tiempo aquí o el pimentón se quemará.
  5. Vierte inmediatamente los 500 ml de caldo de pollo. Remueve bien para despegar los jugos del fondo de la cazuela.
  6. Incorpora los 400 g de garbanzos escurridos y lavados.
  7. Baja el fuego y deja que todo burbujee suavemente durante 12-15 minutos hasta que el caldo reduzca y se vea ligado.
  8. Apaga el fuego. Espolvorea los 5 g de perejil fresco picado por encima justo antes de servir.