Ingredientes:

  • 500 g de harina de fuerza (Tipo 00)
  • 325 ml de agua templada
  • 10 g de sal fina
  • 3 g de levadura seca de panadería
  • 15 ml de aceite de oliva virgen extra (para la masa)
  • 400 g de tomates San Marzano triturados
  • 1 g de sal (para la salsa)
  • 5 hojas de albahaca fresca
  • 250 g de mozzarella de búfala o fior di latte
  • 15 ml de aceite de oliva virgen extra (para el acabado)

Instrucciones:

  1. Mezcla el agua con la levadura. Disuelve los 3 g de levadura en los 325 ml de agua templada hasta que no queden grumos.
  2. Incorpora la harina. Añade los 500 g de harina gradualmente mientras mezclas con la mano o una cuchara de madera.
  3. Añade la sal y el aceite. Una vez que la harina haya absorbido el agua, integra los 10 g de sal y los 15 ml de aceite.
  4. Amasa con energía. Trabaja la masa sobre una superficie limpia durante 10 minutos hasta que esté lisa, brillante y no se pegue a los dedos.
  5. Primer reposo. Forma una bola y déjala en un bol aceitado, tapado con film, durante 2 horas a temperatura ambiente.
  6. Fermentación lenta. Mete el bol en la nevera y olvídate de él durante 22 horas. Este es el paso que crea el sabor.
  7. Formado de bolas. Saca la masa, divídela en 4 porciones de unos 210 g y dales forma de bola tensa. Déjalas reposar 2 horas más fuera de la nevera.
  8. Prepara la salsa. Tritura los 400 g de tomates con 1 g de sal. No los cocines; el horno lo hará por ti.
  9. Estira la pizza. Sobre harina de sémola si tienes, estira cada bola usando solo las manos, empujando el aire hacia los bordes.
  10. Hornea a máxima potencia. Añade la salsa, la mozzarella y hornea durante 8 a 10 minutos hasta que los bordes estén dorados y el queso burbujee con fuerza.