Ingredientes:
- 900g de puerros, solo la parte blanca y verde clara, bien limpios y en rodajas finas
- 30 ml de aceite de oliva virgen extra
- 1/4 cucharadita de sal, más al gusto
- 1/4 cucharadita de pimienta negra recién molida, más al gusto
- 60g de mantequilla sin sal
- 30g de harina de todo uso
- 720 ml de leche entera, tibia
- 1/4 cucharadita de sal, más al gusto
- 1/4 cucharadita de pimienta blanca, más al gusto
- Pizca de nuez moscada recién rallada
- 100g de queso Gruyère rallado (o Emmental, o una combinación)
- 50g de queso Parmesano rallado
Instrucciones:
- Calentar el aceite de oliva en una sartén grande a fuego medio. Agregar los puerros en rodajas, la sal y la pimienta. Sofreír hasta que estén blandos y ligeramente translúcidos, unos 10-12 minutos. Revolver ocasionalmente para evitar que se quemen. Reservar.
- En una cacerola, derretir la mantequilla a fuego medio. Incorporar la harina con un batidor y cocinar durante 1-2 minutos, revolviendo constantemente, para crear un roux.
- Incorporar gradualmente la leche tibia con un batidor, poco a poco, asegurándose de que cada adición esté completamente incorporada antes de agregar más. Continuar batiendo hasta que la salsa espese y quede suave, unos 5-7 minutos.
- Agregar la sal, la pimienta y la nuez moscada. Probar y ajustar los condimentos según sea necesario.
- Incorporar suavemente los puerros salteados a la salsa bechamel, asegurándose de que estén distribuidos uniformemente.
- Verter la mezcla de puerros y bechamel en la fuente para hornear preparada.
- Espolvorear el queso Gruyère y el queso Parmesano uniformemente sobre la parte superior de la mezcla de puerros.
- Hornear en un horno precalentado a 190°C durante 25-30 minutos, o hasta que el queso esté derretido, burbujeante y dorado.
- Dejar reposar el gratén durante 5-10 minutos antes de servir.