Ingredientes:

  • 200 g de cabezas y cáscaras de langostinos
  • 30 ml de aceite de oliva virgen extra
  • 750 ml de agua
  • 50 g de zanahoria picada fina
  • 50 g de cebolla picada fina
  • 800 g de garbanzos cocidos (escurridos y lavados)
  • 400 g de langostinos pelados
  • 150 g de cebolla blanca en brunoise
  • 3 dientes de ajo picados finamente
  • 5 g de pimentón de la Vera dulce
  • 100 ml de vino blanco seco
  • 1 hoja de laurel
  • 40 ml de aceite de oliva virgen extra
  • Sal al gusto

Instrucciones:

  1. Calentar 30 ml de aceite en una olla y añadir las cabezas y cáscaras de langostinos. Cocinar a fuego fuerte, aplastándolas con la cuchara para extraer el jugo, hasta que el aceite esté anaranjado intenso.
  2. Añadir la cebolla y la zanahoria picadas al sofrito y cocinar durante 5 minutos.
  3. Verter el agua, añadir la hoja de laurel y cocinar a fuego medio durante 20 minutos.
  4. Colar el caldo eliminando todos los sólidos y reservar el líquido caliente (fumet).
  5. En la misma olla limpia, calentar 40 ml de aceite y sofreír la cebolla blanca en brunoise hasta que esté transparente.
  6. Incorporar el ajo picado y cocinar por 2 minutos adicionales sin dejar que se queme.
  7. Añadir el pimentón de la Vera, remover rápidamente para evitar que se amargue y verter el vino blanco, dejando que reduzca.
  8. Incorporar los garbanzos cocidos y el fumet reservado. Cocinar a fuego lento.
  9. Chafar ligeramente algunos granos de garbanzo contra la pared de la olla para liberar almidón y espesar el caldo naturalmente.
  10. Añadir los langostinos pelados, apagar el fuego inmediatamente y dejar que se cocinen únicamente con el calor residual para mantener la ternura.