Ingredientes:

  • 250g de harina de trigo todo uso
  • 25g de cacao en polvo puro sin azúcar
  • 5g de polvo de hornear
  • 2g de bicarbonato de sodio
  • 2g de sal fina
  • 60g de mantequilla sin sal a temperatura ambiente
  • 40ml de yogur griego natural
  • 150g de azúcar de coco o endulzante equivalente
  • 1 huevo grande
  • 10ml de extracto de vainilla puro
  • 1 cucharadita de colorante alimentario rojo en gel
  • 50g de azúcar granulada para el rebozado
  • 80g de azúcar glass para el rebozado

Instrucciones:

  1. Bate 60g de mantequilla con 150g de azúcar de coco hasta obtener una textura cremosa y pálida. Nota: Este paso crea microburbujas de aire que sostendrán la estructura.
  2. Incorpora el huevo, la vainilla y el colorante rojo en gel batiendo a velocidad media hasta que el color sea uniforme y profundo.
  3. Tamiza 250g de harina, 25g de cacao, 5g de levadura, 2g de bicarbonato y 2g de sal directamente sobre la mezcla húmeda.
  4. Añade 40ml de yogur griego y mezcla con una espátula mediante movimientos envolventes hasta que no queden rastros de harina. Cocina hasta ver una masa homogénea y brillante.
  5. Enfría la masa en el congelador durante 10 a 15 minutos exactamente. Nota: Esto es vital para que las galletas no se expandan como un charco en el horno.
  6. Precalienta el horno a 180°C con calor arriba y abajo, asegurándote de que la rejilla esté en la posición central.
  7. Forma bolas de 25-30g cada una rodándolas suavemente entre tus palmas frías.
  8. Pasa cada bola por azúcar granulada primero y luego por una capa generosa de azúcar glass. Nota: El azúcar granulada crea una barrera que evita que el azúcar glass sea absorbido por la masa.
  9. Coloca las galletas separadas por 5 cm en la bandeja y hornea por 12 minutos hasta que las grietas estén bien definidas y el centro luzca apenas firme.
  10. Deja enfriar 5 minutos en la bandeja para que la estructura se asiente antes de pasarlas a la rejilla definitiva. > Consejo del Chef: Para un acabado profesional, congela el azúcar glass 10 minutos antes de usarlo. Esto ayuda a que se mantenga blanco y no se derrita con el calor residual de la masa al manipularla.