Ingredientes:

  • 100 g de Almendras laminadas crudas
  • 50 g de Mantequilla sin sal (82% materia grasa)
  • 50 g de Azúcar blanca granulada
  • 15 g de Harina de trigo todo uso
  • 15 g de Nata líquida para montar (35% M.G.)
  • 7 g de Miel de flores
  • 1 g de Sal fina
  • 100 g de Chocolate negro (60% cacao)
  • 2 g de Ralladura de naranja (opcional)

Instrucciones:

  1. En un cazo pequeño, combina los 50 g de mantequilla, los 50 g de azúcar, los 15 g de nata, los 7 g de miel y el gramo de sal. Calienta a fuego medio bajo hasta que veas las primeras burbujas grandes y el azúcar se haya disuelto por completo. No dejes que hierva a borbotones, solo necesitamos una mezcla homogénea y brillante.
  2. Retira el cazo del fuego e incorpora los 15 g de harina tamizada. Remueve con energía para que no queden grumos. Inmediatamente después, añade los 100 g de almendras laminadas y la ralladura de naranja si decides usarla. Mezcla con suavidad hasta que cada lámina de almendra esté bien bañada en el almíbar.
  3. Precalienta tu horno a 180°C. Sobre una bandeja con papel de hornear, coloca pequeñas porciones de la mezcla (aproximadamente una cucharadita de café). Deja mucho espacio entre ellas, al menos 8 centímetros, ya que se expandirán drásticamente.
  4. Hornea durante 8 minutos hasta que los bordes estén de un color marrón dorado intenso y el centro burbujee suavemente. Vigila el horno constantemente a partir del minuto 6, ya que el paso de dorado a quemado ocurre en segundos.
  5. Saca la bandeja del horno y deja que las galletas reposen en ella durante al menos 5 o 10 minutos. No intentes moverlas mientras estén calientes, ya que estarán blandas y se romperán. Al enfriarse, el caramelo se endurecerá y podrás despegarlas con facilidad.
  6. Funde los 100 g de chocolate negro al baño maría o en el microondas en intervalos cortos de 20 segundos. Remueve bien para que esté fluido y brillante.
  7. Coge una galleta ya fría y, por la parte plana (la que estaba en contacto con el papel), extiende una capa fina de chocolate. Deja reposar boca arriba sobre una rejilla.
  8. Cuando el chocolate empiece a espesar pero aún no esté duro, usa un tenedor para hacer ondas suaves sobre la superficie. Esto les da el aspecto clásico de las Florentinas de almendra y naranja.
  9. Deja que el chocolate se solidifique completamente a temperatura ambiente en un lugar fresco. Si tienes mucha prisa, puedes meterlas 5 minutos en la nevera, pero ten cuidado con la humedad.