Ingredientes:
- 1 taza (225 g) de mantequilla sin sal, ablandada (para la masa)
- 3/4 taza (150 g) de azúcar granulada
- 1 huevo grande
- 1 cucharadita (5 ml) de extracto de vainilla
- 2 1/2 tazas (300 g) de harina de trigo todo uso, cernida
- 1 cucharadita (5 g) de polvo de hornear (Royal)
- 1/2 cucharadita (3 g) de sal fina
- 1/4 taza (55 g) de mantequilla sin sal, muy blanda (para el relleno)
- 1/2 taza (100 g) de azúcar moreno, compacta
- 2 cucharadas (15 g) de canela molida de buena calidad
- 4 onzas (115 g) de queso crema (Philadelphia), ablandado
- 1 taza (120 g) de azúcar glas (azúcar en polvo), cernido
- 1-2 cucharadas (15-30 ml) de leche entera o Nata
- 1/2 cucharadita (2.5 ml) de extracto de vainilla (para el glaseado)
Instrucciones:
- Paso 1: Cremar la mantequilla ablandada y el azúcar granulada en la batidora hasta obtener una mezcla esponjosa. Incorporar el huevo y la vainilla.
- Paso 2: En un bol separado, cernir y mezclar la harina, el polvo de hornear y la sal. Añadir gradualmente a la mezcla húmeda hasta que la masa se una. Formar un disco, envolver en film y refrigerar por 30 minutos.
- Paso 3: Preparar el relleno mezclando la mantequilla muy blanda, el azúcar moreno y la canela hasta formar una pasta suave. Estirar la masa fría entre dos hojas de papel de horno hasta formar un rectángulo de 30 x 40 cm (3 mm de grosor). Extender el relleno uniformemente, dejando un margen en un borde largo para sellar.
- Paso 4: Enrollar la masa muy firmemente desde el lado largo para crear un tronco compacto. Envolver el tronco en film y refrigerar por un mínimo de 60 a 90 minutos hasta que esté muy firme.
- Paso 5: Precalentar el horno a 180°C (350°F). Cortar el tronco refrigerado en rebanadas de 1 cm de grosor (se recomienda usar hilo dental para un corte limpio). Colocar las galletas en bandejas forradas con papel de horno.
- Paso 6: Hornear durante 10 a 12 minutos, o hasta que los bordes estén ligeramente dorados. Dejar enfriar en la bandeja por 5 minutos antes de transferirlas a una rejilla.
- Paso 7: Preparar el glaseado batiendo el queso crema ablandado hasta que esté suave. Agregar gradualmente el azúcar glas, la vainilla y la leche hasta obtener una consistencia densa. Rociar generosamente el glaseado sobre las galletas tibias o completamente frías.