Instrucciones:
- Limpiar y cortar los extremos de los ejotes. Cortar en trozos uniformes de aproximadamente 2.5 cm. Opcional: Blanquear los ejotes en agua hirviendo con sal por 2 minutos y enfriar inmediatamente en agua con hielo. Escurrir muy bien.
- Calentar el aceite en un sartén grande a fuego medio. Agregar la cebolla y el chile (si se usa). Sofreír hasta que la cebolla esté transparente (aproximadamente 3-4 minutos).
- Añadir el ajo picado. Cocinar solo por 30 segundos, vigilando que no se queme.
- Incorporar el tomate picado. Sazonar con sal y pimienta. Cocinar hasta que el tomate se ablande y forme una base sabrosa (unos 5 minutos).
- Añadir los ejotes (ya sean crudos o blanqueados). Mezclar bien con el sofrito. Si se usa caldo, agregar el caldo de pollo/agua.
- Tapar y cocinar a fuego medio-bajo por 5 a 10 minutos, o hasta que los ejotes estén tiernos pero aún crujientes (al dente). Evitar tapar por tiempo prolongado para que no queden aguados.
- Destapar, subir el fuego brevemente para evaporar cualquier exceso de líquido. Probar y ajustar sal y pimienta si es necesario. Servir caliente.