Ingredientes:
- 1 lb (450g) pechugas de pollo sin hueso y sin piel
- 6 tazas (1.4 litros) de agua
- 1 cebolla, en cuartos
- 1 zanahoria, picada en trozos grandes
- 1 hoja de laurel
- 1 cucharadita de sal
- ½ cucharadita de granos de pimienta negra
- 4 cucharadas (57g) de mantequilla sin sal
- ½ taza (60g) de harina para todo uso
- 3 tazas (710 ml) de caldo de pollo caliente (reservado de la cocción del pollo)
- ½ taza (118 ml) de leche entera
- ¼ cucharadita de nuez moscada molida
- Sal y pimienta negra recién molida al gusto
- 2 huevos grandes, batidos
- 2 tazas (200g) de pan rallado (se prefiere panko para mayor crocancia)
- Aceite vegetal o aceite de oliva, para freír (aproximadamente 3 tazas/710 ml)
Instrucciones:
- Cocinar el pollo: Colocar las pechugas de pollo, el agua, la cebolla, la zanahoria, la hoja de laurel, la sal y los granos de pimienta en una olla grande. Llevar a ebullición, luego reducir el fuego y cocinar a fuego lento hasta que el pollo esté cocido (unos 20-25 minutos).
- Desmenuzar el pollo y reservar el caldo: Retirar el pollo de la olla y dejar que se enfríe un poco. Desmenuzar el pollo en trozos pequeños. Colar el caldo a través de un colador de malla fina y reservar 3 tazas para la bechamel.
- Hacer la salsa bechamel: Derretir la mantequilla en una sartén grande a fuego medio. Incorporar la harina con un batidor y cocinar durante 1-2 minutos para formar un roux. Incorporar gradualmente el caldo de pollo caliente y la leche, revolviendo constantemente para evitar que se formen grumos. Llevar a fuego lento y cocinar hasta que la salsa espese, unos 5-7 minutos. Incorporar la nuez moscada, la sal y la pimienta.
- Combinar el pollo y la bechamel: Agregar el pollo desmenuzado a la salsa bechamel y remover bien para combinar. Sazonar al gusto con sal y pimienta.
- Enfriar la mezcla: Verter la mezcla de pollo en una fuente para hornear y extenderla uniformemente. Cubrir con papel film, presionando directamente sobre la superficie para evitar que se forme una costra. Refrigerar durante al menos 1 hora, o preferiblemente durante la noche, hasta que esté firme.
- Dar forma a las croquetas: Sacar porciones de la mezcla fría con una cuchara o una pequeña cuchara para helado. Enrollarlas en forma oblonga o cilíndrica (de unos 5-7 cm de largo).
- Rebozar las croquetas: Sumergir cada croqueta en los huevos batidos, luego pasar por el pan rallado, asegurándose de que estén completamente cubiertas.
- Freír las croquetas: Calentar el aceite en una sartén grande a fuego medio-alto. Colocar con cuidado las croquetas en el aceite caliente (no sobrecargar la sartén). Freír hasta que estén doradas por todos los lados, unos 2-3 minutos por lado.
- Escurrir y servir: Retirar las croquetas del aceite con una espumadera y colocarlas en un plato forrado con papel absorbente para escurrir el exceso de aceite. Servir calientes.