Ingredientes:

  • 1 taza (125g) de harina para todo uso, más si es necesario
  • 1/4 cucharadita de sal
  • 1 cucharada de azúcar granulada (se puede omitir para crepes salados)
  • 1 1/4 tazas (300ml) de leche entera
  • 2 huevos grandes
  • 2 cucharadas (30g) de mantequilla sin sal, derretida, más para engrasar la sartén
  • 1 cucharadita de extracto de vainilla (opcional)

Instrucciones:

  1. Prepara la masa: Combine la harina, la sal y el azúcar (si lo usa) en un tazón grande.
  2. Batir los ingredientes húmedos: Agregue gradualmente la leche, los huevos, la mantequilla derretida y el extracto de vainilla (si lo usa) hasta que quede suave. Asegúrese de que no queden grumos.
  3. Reposa la masa: Cubra la masa y refrigere durante al menos 30 minutos (o hasta durante la noche). Esto permite que el gluten se relaje y da como resultado crepes más tiernos.
  4. Calienta la sartén: Calienta una crepera o una sartén antiadherente a fuego medio. Engrase ligeramente con mantequilla derretida.
  5. Vierte y cocina: Vierte una fina capa de masa en la sartén caliente, girando para cubrir el fondo de manera uniforme.
  6. Cocine un lado: Cocine durante 1-2 minutos, o hasta que los bordes comiencen a levantarse y la parte inferior esté ligeramente dorada.
  7. Voltea y cocina: Con cuidado, voltea la crepe con una espátula y cocina durante otros 30-60 segundos, o hasta que el segundo lado esté ligeramente dorado.
  8. Apila y repite: Transfiera la crepe cocida a un plato y repita con la masa restante, apilando las crepes a medida que avanza. Mantenlos calientes bajo un paño de cocina limpio.
  9. Rellena y sirve: Rellena las crepes con los rellenos dulces o salados deseados y disfruta inmediatamente.