Ingredientes:

  • 800 g de coliflor
  • 30 ml de aceite de oliva virgen extra
  • 5 g de sal marina
  • 2 g de pimienta negra recién molida
  • 5 g de ajo en polvo
  • 10 ml de zumo de limón recién exprimido
  • 5 g de perejil fresco picado

Instrucciones:

  1. Precalentar el horno a 200°C. Asegúrate de que el horno esté realmente caliente antes de introducir la bandeja para iniciar el choque térmico.
  2. Secar los ramilletes de coliflor con un paño limpio. Nota: Eliminar el agua es el paso más importante para lograr el crujiente.
  3. Verter los 800 g de coliflor en el bol grande.
  4. Añadir los 30 ml de aceite de oliva, 5 g de sal, 2 g de pimienta y 5 g de ajo en polvo.
  5. Mezclar con las manos o una espátula hasta que cada ramillete brille por el aceite y esté cubierto de especias.
  6. Distribuir los ramilletes en la bandeja. Deja al menos 2 cm de espacio entre cada pieza para evitar que se cocinen al vapor.
  7. Hornear durante 25-30 minutos hasta que los bordes estén marrones y se vean tostados.
  8. Remover los trozos a mitad del tiempo (minuto 15) para que el dorado sea parejo en todas las caras.
  9. Retirar la bandeja y, mientras la coliflor aún desprenda calor, rociar los 10 ml de zumo de limón.
  10. Espolvorear los 5 g de perejil fresco picado justo antes de servir para mantener el color vibrante.