Ingredientes:

  • 1 kg de chipirones frescos (limpios y enteros)
  • 4 cebollas grandes tipo dulce (aprox. 800g total)
  • 2 dientes de ajo laminados
  • 150 ml de vino blanco seco
  • 1 hoja de laurel
  • 20 ml de aceite de oliva virgen extra
  • 1 pellizco de sal marina
  • 1 pizca de pimienta negra recién molida
  • 5 g de perejil fresco picado

Instrucciones:

  1. Secar los chipirones. Pasa cada pieza por papel absorbente hasta que estén completamente secos al tacto. Nota: Esto garantiza un sellado rápido y evita salpicaduras peligrosas.
  2. Preparar la base aromática. En la cazuela con el aceite frío, añade los ajos laminados. Sube el fuego a medio y espera hasta que empiecen a bailar y dorarse ligeramente.
  3. Caramelizar la cebolla. Incorpora toda la cebolla en juliana y la hoja de laurel. Baja el fuego al mínimo. Cocina durante 25-30 minutos, removiendo ocasionalmente, hasta que la cebolla esté blanda y de color caramelo claro.
  4. Sellar el mar. Sube el fuego a medio alto. Añade los chipirones y sus tentáculos. Cocina apenas 2 minutos por lado hasta que cambien de color opaco a un blanco brillante.
  5. Desglasar con el vino. Vierte el vino blanco sobre los chipirones. Raspa el fondo con una cuchara de madera para liberar todos los jugos caramelizados. Nota: Este es el momento donde se crea la base de la salsa.
  6. Reducir el alcohol. Deja que hierva a borbotones durante 3 minutos hasta que el olor fuerte a alcohol desaparezca.
  7. Cocción final. Baja el fuego, tapa la cazuela y deja que todo se integre durante 10-12 minutos adicionales.
  8. Sazonar y terminar. Añade la sal y la pimienta recién molida ahora. Espolvorea el perejil fresco para un contraste de color y frescura.
  9. El reposo sagrado. Apaga el fuego y deja reposar 5 minutos antes de servir. La salsa espesará y los sabores se asentarán.