Ingredientes:
- 1 kg de calamares frescos, limpios y cortados en anillas de 2 cm
- 800 g de cebollas blancas, cortadas en juliana fina
- 3 dientes de ajo, laminados
- 1 hoja de laurel seca
- 60 ml de aceite de oliva virgen extra
- 150 ml de vino blanco seco
- 1 pellizco de sal marina
- 1 pellizco de pimienta negra recién molida
Instrucciones:
- En una cazuela fría, añade el aceite de oliva y la cebolla con una pizca de sal. Enciende el fuego a nivel medio-bajo y cocina durante 10 minutos hasta que la cebolla esté transparente, reduzca su volumen a la mitad y desprenda un aroma a caramelo suave.
- Sube el fuego a medio e incorpora los ajos laminados y la hoja de laurel. Añade los calamares (asegurándote de que estén bien secos) y rehoga durante 5 minutos. Vierte el vino blanco, raspando el fondo para desglasear los azúcares tostados.
- Baja el fuego al mínimo, tapa la cazuela y deja que los calamares se cocinen in sus propios jugos y el vino durante 40 minutos hasta que alcancen una textura tierna y la salsa esté ligada.