Ingredientes:
- 200 gr Manteca pomada (sin sal)
- 220 gr Azúcar impalpable
- 4 Unidades Huevos grandes
- Ralladura y jugo de 1 limón grande
- 250 gr Harina de trigo todo uso
- 50 gr Almidón de maíz (maicena)
- ½ Cucharadita Bicarbonato de sodio
- 50 gr Crema de leche (nata para montar)
- 150 gr Arándanos frescos o congelados
- Jugo de ½ limón
- 150 gr Mermelada de damascos (albaricoque), tamizada
- 3 Cucharadas Rhum (opcional)
- 300 gr Chocolate blanco de buena calidad, picado
- 100 gr Crema de leche (nata para montar)
- 200 gr Manteca pomada (sin sal)
- Esencia de vainilla (al gusto)
Instrucciones:
- Batir la manteca pomada con el azúcar impalpable hasta obtener una mezcla pálida y cremosa.
- Agregar la ralladura de limón.
- Batir los huevos ligeramente por separado y agregarlos al batido de manteca en forma de hilo, batiendo constantemente.
- Tamizar la harina, el almidón de maíz y el bicarbonato de sodio.
- Agregar los ingredientes secos al batido, alternando con la crema de leche mezclada con el jugo de limón, hasta integrar completamente. No sobrebatir.
- Incorporar suavemente los arándanos.
- Dividir la masa uniformemente entre los 3 moldes preparados.
- Hornear a 170°C durante 25-30 minutos, o hasta que al insertar un palillo en el centro, éste salga limpio.
- Dejar entibiar en los moldes durante 10 minutos, luego desmoldar sobre una rejilla para enfriar completamente.
- Mezclar todos los ingredientes del glaseado en un bowl y tamizar para eliminar grumos.
- Pincelar el cake aún tibio con el glaseado para que se impregne bien.
- Fundir el chocolate blanco al baño maría o en el microondas.
- Calentar la crema de leche hasta que empiece a hervir.
- Verter la crema caliente sobre el chocolate fundido y mezclar suavemente hasta obtener una ganache lisa y brillante.
- Dejar enfriar la ganache hasta que alcance una temperatura de unos 30°C.
- Batir la manteca pomada hasta que esté suave y cremosa.
- Agregar la manteca batida a la ganache de chocolate blanco y mezclar suavemente hasta integrar. Añadir esencia de vainilla al gusto.
- Una vez que los cakes estén completamente fríos, nivelar las superficies si es necesario.
- Colocar una capa de cake sobre un plato de servir.
- Cubrir con una porción generosa de la crema de chocolate blanco.
- Repetir con las capas restantes.
- Decorar con arándanos frescos adicionales, ralladura de limón o virutas de chocolate blanco.