Ingredientes:
- 500g de bacalao salado, sin piel ni espinas
- 250 ml de leche entera
- 200 ml de aceite de oliva virgen extra, y más para rociar
- 4-6 dientes de ajo, picados
- 1 hoja de laurel
- Pimienta negra recién molida, al gusto
- Opcional: Pizca de nuez moscada rallada
- Opcional: Zumo de limón al gusto
- Opcional: Perejil fresco o cebollino picado, para decorar
- Pan crujiente (baguette, masa madre o pan rústico)
Instrucciones:
- Desalar el bacalao: Remojar el bacalao salado en un recipiente grande con agua fría durante 24-48 horas, cambiando el agua cada 6-8 horas. Probar para verificar el punto de sal.
- Escalfar el bacalao: En una cacerola mediana, combinar la leche, el ajo picado y la hoja de laurel. Llevar a fuego lento. Añadir el bacalao desalado y cocinar hasta que se desmenuce fácilmente con un tenedor, unos 8-10 minutos.
- Desmenuzar y quitar espinas: Retirar el bacalao de la leche y desmenuzarlo suavemente con un tenedor, revisando si quedan espinas pequeñas. Descartar la hoja de laurel.
- Emulsionar la brandada: Añadir el bacalao desmenuzado en un procesador de alimentos o recipiente para batidora de mano. Pulsar o batir mientras se agrega lentamente el aceite de oliva hasta que la mezcla esté suave y cremosa. No procesar en exceso.
- Sazonar y ajustar: Sazonar la brandada con pimienta negra y una pizca de nuez moscada (si se usa). Probar y ajustar la sazón. Añadir zumo de limón para dar brillo si se desea.
- Servir: Servir la brandada caliente o fría, adornada con perejil fresco o cebollino. Rociar con aceite de oliva virgen extra y servir con pan crujiente para mojar.