Ingredientes:

  • 800 g de berenjenas medianas
  • 20 g de sal gruesa
  • 30 ml de aceite de oliva virgen extra
  • 500 g de tomate triturado natural
  • 2 dientes de ajo laminados
  • 1 cebolla pequeña picada finamente
  • 10 g de concentrado de tomate
  • 5 g de orégano seco
  • 10 ml de aceite de oliva virgen extra
  • 150 g de queso mozzarella rallado
  • 60 g de queso parmesano rallado
  • 10 g de hojas de albahaca fresca
  • Sal al gusto
  • Pimienta negra al gusto

Instrucciones:

  1. Preparar las berenjenas. Corta el vegetal en láminas longitudinales de 0.5 cm. Espolvorea los 20 g de sal gruesa sobre cada lado y ponlas en el colador durante 20 minutos. Observa cómo empiezan a soltar gotas de agua; eso es la humedad que no queremos en el horno.
  2. Secado crítico. Retira cada pieza y sécala firmemente con papel absorbente. Nota: Si quedan húmedas, se cocerán al vapor en lugar de dorarse.
  3. Sellado térmico. Pincela las láminas con 30 ml de aceite. Llévalas a la airfryer a 200°C por 8-10 minutos o a la sartén a fuego medio alto hasta que estén doradas y ligeramente rígidas.
  4. El sofrito base. En una sartén, calienta 10 ml de aceite y sofríe el ajo y la cebolla. Cocina hasta que la cebolla esté traslúcida y el ajo desprenda su aroma sin llegar a oscurecerse.
  5. Reducción del tomate. Añade los 500 g de tomate triturado y los 10 g de concentrado. Cocina a fuego lento durante 15 minutos. Busca que la salsa espese y el aceite empiece a separarse ligeramente en los bordes.
  6. Aromatizar. Retira la salsa del fuego e incorpora la albahaca troceada con las manos. Nota: Trocear la albahaca con los dedos evita que las hojas se oxiden y se pongan negras.
  7. Primer montaje. En la fuente, coloca una base fina de salsa de tomate. Añade una capa de berenjenas selladas, cubriendo todo el fondo.
  8. Capas de sabor. Esparce mozzarella, parmesano y unas hojas de albahaca fresca. Repite este proceso hasta completar 3 capas. Asegúrate de que el queso no tape totalmente la berenjena para que no quede una masa compacta.
  9. Gratinado final. Termina con una capa generosa de queso parmesano en la superficie. Hornea a 200°C hasta que el queso esté dorado, burbujeante y con manchas marrones.